miércoles 12 de agosto de 2009

A LOS NAVEGANTES NO URUGUAYOS

A los lectores no uruguayos de este blog, quizás les llame la atención el calificativo ORIENTAL, cuando siguiendo la invitación que les hice ayer llegaron hasta el sitio EL CLERO ORIENTAL. A ellos debo aclararles que el adjetivo es propio de los ciudadanos de la República Oriental del Uruguay: en el vocabulario habitual de nuestra patria, esta es nuestra ciudadanía: somos "orientales".
La historia puede explicar prolijamente, más allá de la situación geográfica al oriente del río Uruguay, los avatares de este pedazo de tierra en el que vivimos: ahora, basta con esta obligada aclaración que me da la oportunidad de pedirles, nuevamente, oraciones por los sacerdotes e invitarlos a conocer EL CLERO ORIENTAL y a participar en él. Muchas gracias a todos.

martes 11 de agosto de 2009

EL REPIQUE Y LA PROCESIÓN


"No se puede repicar y estar en la procesión", dice el refrán, y lo estoy experimentando desde hace unas semanas. En febrero pasado me decidí a concretar la idea de abrir un blog para y sobre los sacerdotes y el día 12 salió EL CLERO ORIENTAL.

Lo que no me esperaba era que el Papa iba a anunciar, en marzo, que a partir de junio comenzaría en la Iglesia un Año sacerdotal... Con ese anuncio, empecé a dedicarle mayor atención al nuevo blog, sin descuidar éste.

Y ahora viene lo de las campanas y la procesión, se imaginan: veo que no es posible atender los dos blogs como me gustaría, debo hacer un corte y, con la ayuda de ustedes, pienso que será provechoso para todos.

Si tienen la amabilidad de entrar en EL CLERO ORIENTAL, verán que los temas que en él se tratan interesan a todos y, para nosotros, sacerdotes, será muy enriquecedor contar con los comentarios de ustedes. Nos enriquecerá porque, de hecho, son ustedes los destinatarios de nuestro servicio y lo que queremos es hacerlo cada día mejor. Por lo demás, cuento con que rezarán por nosotros como el Papa Benedicto XVI no se cansa de pedir que recemos.
De manera que esto no es una despedida sino un cambio de estación, nada más. Gracias desde ya por la ayuda que nos darán.

jueves 30 de julio de 2009

EL BEBÉ "AÍDO"




He aquí un bebé de 12 semanas, que en estos días hace furor en España. Ha sido bautizado como "bebé Aído", porque fue la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, quien haciendo campaña en favor del aborto, declaró olímpicamente que el feto de 3 meses tiene vida, pero no vida humana, porque "eso no tiene base científica". La respuesta a semejante dislate no se ha hecho esperar: un grupo de profesionales ha reproducido el bebé con total fidelidad y ahí está, paseando por la península ibérica, con el fin de que lo conozcan y digan qué es... En www.bebé-aído.com se puede consultar la historia completa de esta iniciativa que, junto con el artículo que Luis María Ansón escribió en El Mundo, puede ser útil conocer -¡ay, Bibiana Aído!- por similares motivos a los tuyos.

He tenido en mi mano un feto de doce semanas. Coño, es un niño diminuto con ojos, nariz, manos, pies, piernas. Un ser humano indefenso al que le falta la voz para hacer valer sus derechos.

Frente a la progresía de salón, la del caviar y el domperignon, se alza el verdadero progresista, el que está a favor del débil y en contra de los abusos del fuerte, a favor del negro y en contra de los abusos del blanco, a favor de la hembra y en contra del macho, a favor del niño y en contra del adulto, a favor del pobre y en contra del rico. A favor, en fin, del desfavorecido y en contra de los abusos de los que disponen de la fuerza y la imposición.

Después de haberlo visto en mi mano, estoy a favor del feto de doce semanas y en contra de la madre que decide aplastar a la criatura. No se trata de una cuestión religiosa sino de derecho natural. Quitar la vida a un feto de doce semanas es matar a un ser humano que no puede defenderse. Me pongo por eso al lado del más débil en el debate del aborto. Para el ideario progresista, escribe Miguel Delibes, «la vida era lo primero, lo que procedía era procurar mejorar su calidad para los desheredados e indefensos. Había, pues, tarea por delante. Pero surgió el problema del aborto, del aborto en cadena, libre, y con él la polémica sobre si el feto era o no persona, y, ante él, el progresismo vaciló. El embrión era vida, sí, pero no persona, mientras que la presunta madre lo era ya y con capacidad de decisión. No se pensó que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizá porque el embrión carecía de voz y voto, y políticamente era irrelevante. Entonces se empezó a ceder en unos principios que parecían inmutables: la protección del débil y la no violencia. Contra el embrión, una vida desamparada e inerme, podía atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad si su eliminación se efectuaba mediante una violencia indolora, científica y esterilizada. Los demás fetos callarían, no podían hacer manifestaciones callejeras, no podían protestar, eran aún más débiles que los más débiles cuyos derechos protegía el progresismo; nadie podía recurrir».

El progresismo serio se opondrá siempre a la barbarie de la guerra, a la pena de muerte, a la carrera de los armamentos, a todo lo que atenta contra la vida. Se opondrá también a las imposiciones del fuerte sobre el débil, del poderoso sobre el desfavorecido. Y ¿por qué no, sin embargo, al abuso de la madre, que es la fuerte, sobre el feto indefenso y debilísimo? No quiero entrar ahora en el debate de cuándo comienza la vida. La ley de plazos que se prepara, además de la aberración de que una menor pueda abortar sin conocimiento de los padres, permite hasta los tres meses la interrupción legal del embarazo. He tenido un feto de doce semanas en la mano y era un niñito. De cinco centímetros, pero un niñito. Como ha explicado muy bien Miguel Delibes, para los que defendemos la vida, la náusea se produce ante la salvajada de la guerra, ante el poste de agarrotamiento, la cuerda de la horca o la cámara de gas. ¿Por qué no también, se pregunta el gran escritor, ante el quirófano esterilizado en el que se aplasta la vida de un ser humano de doce semanas? Un grupo de profesionales serios ha reproducido en plástico un feto de tres meses. Se van a distribuir no menos de 200.000 ejemplares de lo que se llama ya el bebé-Aído. Me parece una excelente idea que abrirá los ojos a muchos, tal vez a la propia Bibiana, a la que vi el otro día en la estupenda cena de Paloma Segrelles y me pareció como siempre una persona encantadora.

lunes 20 de julio de 2009

UNA CARTA DE JAVIER METHOL

Por varios lados me ha llegado la carta que reproduzco abajo. Una adolescente, Agustina, le envió a sus amigas un mail, contándoles que estaba leyendo el libro "La sociedad de la nieve", y que tan "copada" la tenía la lectura, que decidió ponerse en contacto con Javier Methol (sobreviviente de los Andes, padre de cuatro hijos cuando el accidente, que estaba casado con Liliana, a la que perdió en la avalancha de nieve que sufrieron en los Andes), para hacerle esta pregunta: ¿cómo es posible que usted le agradezca tanto a Dios, si su esposa murió de una forma tan horrible? Methol le contestó y a Agustina, impresionada, le faltó tiempo para remitir a un montón de gente su respuesta, que éstos a su vez enviaron a otros y así sucesivamente... y que hoy les llega a ustedes.

Hola querida Agustina: Te voy a tratar así porque tienes la edad de mi hija menor, así que casi te conozco.- Nada hubiéramos logrado nosotros sin el Amor con el que Dios nos unió en Su Mandamiento: "Ama a tu prójimo como a ti mismo", porque así, unidos, logramos la fe y la esperanza que nos dieron la fuerza para luchar por la vida de todos por igual.- Agustina: El accidente lo causó totalmente un error humano de los pilotos y no podemos culpar a Dios por los errores de los hombres. Y entonces se produjo el primer milagro: "Medio avión, sin alas ni pilotos, increíblemente aterrizó en medio de lo imposible".- Hoy día, expertos de las FFAA expresan que eso es imposible que suceda de nuevo, porque si se hubiera partido un metro antes o un metro después, nadie se hubiera salvado.- Cómo podemos no agradecer a Dios.- Cómo podemos no agradecer a Dios cuando nos mantuvo vivos a pesar de que el mundo nos había dado por muertos, dándonos los medios y el camino para salir. Sí, Agustina, yo sé lo que tú piensas.- ¿Cómo puedo agradecer cuando Liliana murió de una manera tan horrible? Pero yo te digo: Liliana no murió porque nos dejó tanto amor, que sigue viva en nuestros corazones.- Sólo su cuerpo quedó enterrado en la nieve, porque su alma está junto al Señor y todo su amor quedó en mi corazón para que yo lo devolviera a nuestros hijos.Nadie la recuerda por cómo murió y sí, por cómo vivió. Fíjate qué injusto sería yo si viviera llorando su muerte y olvidando todos los momentos llenos de amor y felicidad que compartimos mientras vivimos juntos.- Hoy, cuando la recuerdo o veo una foto suya, sonrío recordando su amor.-Recuerda, Agustina: las personas mueren recién el día que las olvidamos y por lo tanto, nunca llores a los que amas porque los mantienes vivos en tu corazón. Además, la capacidad de amar del ser humano es infinita y puedes amar a varias personas al mismo tiempo y con la misma fuerza. Yo, después de ser padre y madre durante cinco años, me volví a casar con Ana María y con ella tuvimos cuatro hijos más. Amo a Ana María con todas mis fuerzas y ella lo sabe, pero no he dejado de amar ni a Liliana, ni a mis padres, ni a mis hermanos fallecidos.- La muestra del amor infinito nos la da Jesús Cristo, que hasta su vida dio para salvarnos.- Nunca reniegues de Dios ni de Cristo, que son una misma persona, porque es el único que permanecerá a tu lado en los peores momentos, consolándote y ayudándote y ten cuenta que, aunque tú no lo veas, Él siempre te escucha si le hablas desde el corazón, porque a tu corazón Él te contestará.- Lo hace conmigo siempre que lo necesito.- Prueba hacerlo con amor y lo comprobarás. Recibe querida Agustina un cariñoso beso y abrazo de padre, con mi deseo de que, junto a tus seres queridos, Dios te bendiga y proteja con el mismo Amor que lo hizo con nosotros en la montaña. Javier Methol

viernes 17 de julio de 2009

NOBLEZA OBLIGA


"Nobleza obliga". Y la nobleza me lleva a felicitar efusivamente al Correo uruguayo.

Se imaginan mi asombro cuando esta mañana suena el timbre de la puerta de mi casa, ¡en Paysandú!, y me saluda el cartero y me entrega en la mano, como un tesoro, "Good Bye España", el libro de Mercedes Salisachs que ella puso en el correo... ¡hace una semana! Nunca pensé que nuestro Correo, que nunca se ha distinguido por... ¡nada!., es la verdad, fuera capaz de semejante alarde de rapidez.

Nobleza obliga, también, a agradecerle a Mercedes su celeridad en cumplir con la promesa de enviarme el libro. Pero, en ella, sí que era de esperarse: es una Señora.

Cuando lea su novela les cuento.

viernes 10 de julio de 2009

MI AMIGA, MERCEDES SALISACHS

Desde que empecé este blog recomendé "todas las novelas de Mercedes Salisachs", como se lee en el apartado VER TODO MI PERFIL. Quisiera ahora recomendarles la última: se titula "Good bye España" y es una novela histórica sobre la reina Victoria Eugenia (en la foto), esposa de Alfonso XIII y abuela del actual rey de España, Juan Carlos I.
Yo no he leído el libro, pero lo recomiendo con total seguridad por dos motivos: porque Mercedes Salisachs nunca me ha defraudado y porque esta novela acaba de obtener, en España, el IX Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio, al que se presentaron 284 trabajos.
Estas dos referencias son suficientes, pero la verdad es que mi admiración por la decana de los escritores españoles (Mercedes tiene 92 años) va más allá de la literatura. Mi amistad con ella nació hace años vía correo electrónico y, salvo alguna llamada telefónica, por este medio se mantiene. Lo que he podido descubrir es que doña Mercedes es una gran Señora que, como ocurre con las de su excepcional clase, agradece un pobre elogio como una bendición y actúa naturalmente con una calidad humana tal, que es su interlocutor quien llega a sentirse importante... Así son las almas grandes. No me resisto a publicar estas líneas que me escribió ayer:
Mil gracias, apreciado Padre Jaime, por su afectuoso e-mail relacionado con el Premio que me han concedido por mi novela histórica “Goodbye España”. Es cierto que hace tiempo que no nos hemos comunicado, pero yo no he dejado ni un sólo día de pedir por Vd. y por sus intenciones. Y por supuesto voy a seguir haciéndolo. Ignoraba que ya no estuviera en Montevideo, pero por lo que dice, su labor es importante en el lugar donde está ahora. Por favor deme su dirección para que pueda enviarle un ejemplar de mi último libro que, aunque no hace ni un mes que ha salido publicado, ya estamos en la segunda edición. Esperando conocerle algún día personalmente y agradeciendo de nuevo su apoyo literario, le manda un cordial saludo: Mercedes Salisachs


UNA MISIÓN INTRANSFERIBLE

En la Solemnidad del Sagrado Corazón, el pasado 19 de junio, el Papa inauguró el Año Sacerdotal. En este video cortito se recogen imágenes de la ceremonia y algunas palabras de Benedicto XVI, muy significativas, que ayudan a rezar especialmente por los sacerdotes.